{"id":162,"date":"2019-02-04T16:25:00","date_gmt":"2019-02-04T16:25:00","guid":{"rendered":"https:\/\/alistapart.com\/es\/?post_type=article&#038;p=162"},"modified":"2021-04-03T16:36:59","modified_gmt":"2021-04-03T16:36:59","slug":"en-defensa-de-los-lectores","status":"publish","type":"article","link":"https:\/\/alistapart.com\/es\/article\/en-defensa-de-los-lectores\/","title":{"rendered":"En Defensa de los Lectores"},"content":{"rendered":"\n<p>Los mejores lectores son obstinados. Poseen una persistencia casi inagotable que los impulsa a leer, independientemente de las circunstancias en que se encuentren. He visto a un lector absorto en <em>Don Quijote<\/em> sentado en un bar ruidoso; he sido testigo de la quintaesencia del lector de Nueva York que camina por las calles con un libro en la mano; \u00faltimamente he visto muchos lectores devorar libros en su iPhone (incluyendo uno que confes\u00f3 leer la trilog\u00eda completa del <em>Se\u00f1or de los Anillos<\/em> mientras se desplazaba con su pulgar). Y millones de nosotros leemos peri\u00f3dicos, revistas, y blogs en nuestras pantallas todos los d\u00edas \u2014 no obstante afirman que ya nadie lee.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"6f40\">Lo que cada uno de estos lectores tiene en com\u00fan es una habilidad de crear soledad bajo circunstancias que parecer\u00edan prohibirla. La lectura es una experiencia necesariamente solitaria, como morir, todo el mundo lee solo, pero durante siglos los lectores han aprendido c\u00f3mo <em>cultivar<\/em> esa soledad, c\u00f3mo hacerla crecer en los ambientes menos hospitalarios. Una lectora experimentada puede perderse en un buen texto con cualquier cosa menos una guerra en curso (y, algunas veces, incluso entonces), el equivalente hort\u00edcola a cultivar orqu\u00eddeas en un desierto.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"655b\">A pesar de la ubicuidad de la lectura en la red, los lectores siguen siendo una audiencia descuidada. Mucha de nuestra charla acerca de dise\u00f1o web gira en torno a un sentido de movimiento: se cree que los usuarios est\u00e1n encontrando, buscando, ojeando, mirando. Medimos con qu\u00e9 frecuencia hacen clic pero no cu\u00e1nto tiempo permanecen en la p\u00e1gina. Nos preocupamos por su viaje y participaci\u00f3n, por c\u00f3mo se mueven de p\u00e1gina en p\u00e1gina, con qui\u00e9n hablan cuando llegan ah\u00ed, pero olvidamos las necesidades de aquellos cuyo prop\u00f3sito es estar quietos. Los lectores florecen cuando tienen espacio, a cierta distancia del bullicio de las multitudes, y como dise\u00f1adores web, todav\u00eda hay mucho que podemos hacer para ayudarlos a forjar ese espacio.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"311c\"><strong>De mirar a leer<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Es casi imposible mirar y leer al mismo tiempo: son acciones diferentes.<\/p><cite>Gerard Unger, Mientras est\u00e1s leyendo.<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p id=\"5bcb\">Piensa en tu primer encuentro con un libro. Miras la portada para tener una idea de \u00e9l, entonces tal vez volteas a la parte posterior o las solapas para ver el texto del editor. Al abrir el libro, puedes dar un vistazo a la portadilla, o recorrer r\u00e1pidamente la tabla de contenidos. Tal vez ojees al final para ver el n\u00famero de p\u00e1ginas, o casualmente eval\u00faes el peso del libro en tu mano. Si es de tapa dura, puedes retirar la sobrecubierta, para que no se interponga en el camino.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"0b3d\">La mayor\u00eda de los lectores se involucran en por lo menos uno y generalmente varios de estos comportamientos, son una especie de ritual de pre-lectura, parte de la cultura de los libros. Y sin embargo, tambi\u00e9n sirven para un prop\u00f3sito importante, ya que facilitan la transici\u00f3n entre mirar y leer. Ayudan al lector a establecer el inter\u00e9s, y sirven como una invitaci\u00f3n a la lectura, preparando el escenario para el acto que sigue. Comportamientos similares pueden encontrarse en la red. Cuando llegas a una p\u00e1gina de un art\u00edculo (como esta, por ejemplo), puedes dar un vistazo al logo para ver d\u00f3nde est\u00e1s, o echar una ojeada a la navegaci\u00f3n para tener una idea de lo que hay aqu\u00ed. Es probable que mires el t\u00edtulo del art\u00edculo, o la foto o ilustraci\u00f3n que lo acompa\u00f1a. Si hay alguna cita o un resumen, puedes recorrerla, tal como le hubieras dado un vistazo al texto de la solapa de un libro. Puedes incluso leer el primer p\u00e1rrafo, escuchando para ver si la voz del texto resuena o te atrae. Si en alg\u00fan punto durante estas actividades de pre-lectura concluyes que el art\u00edculo no es para t\u00ed, lo abandonar\u00e1s e ir\u00e1s a otro sitio. Pero, si el inter\u00e9s est\u00e1 ah\u00ed, es posible que empieces a leer.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"3b12\">Todo esto puede ocurrir en el transcurso de unos pocos segundos, pero estos segundos son la \u00fanica preparaci\u00f3n que recibe el lector, la \u00fanica ayuda para pasar de mirar a leer, de dar un vistazo a concentrarse. Es durante estos pocos segundos que una lectora decide fijar su atenci\u00f3n en el texto y comprometerse a leer, un compromiso no menor en un medio que toma su nombre del acto superficial de navegar.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"dfd1\">Hay muchos lectores obstinados que har\u00e1n este compromiso si el dise\u00f1o de la p\u00e1gina les facilita o no el trabajo, pero como dise\u00f1adores, hay varias maneras en que podemos asistir a los usuarios en transici\u00f3n. Considera todos los elementos que acompa\u00f1an un art\u00edculo y organiza esos que son m\u00e1s \u00fatiles para medir el inter\u00e9s en la parte superior. Res\u00famenes o citas, as\u00ed como ilustraciones, le permiten al lector evaluar r\u00e1pidamente de qu\u00e9 trata el art\u00edculo. Las categor\u00edas y los enlaces al contenido relacionado proveen contexto. El nombre y la afiliaci\u00f3n del autor comunican la autoridad de un texto. Todos estos elementos se combinan para crear una v\u00eda de entrada a la lectura.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"655f\">Es probable que el primer p\u00e1rrafo (o los primeros p\u00e1rrafos, dependiendo de la extensi\u00f3n del texto) se lean de forma diferente a los siguientes. A menudo leemos m\u00e1s despacio al principio de un texto, a medida que nos familiarizamos con la voz del escritor y decidimos si queremos continuar o no. Los signos tipogr\u00e1ficos, como usar una letra capitular, o establecer el primer p\u00e1rrafo en un texto m\u00e1s grande o en una fuente tipogr\u00e1fica diferente, pueden amplificar este comportamiento y hacer m\u00e1s c\u00f3moda la transici\u00f3n a la lectura. En cierto sentido, este primer p\u00e1rrafo debe hablar m\u00e1s alto que los siguientes, para atraer al lector.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"4d02\"><strong>Ahora d\u00e9jame en paz<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p id=\"ae69\">Una vez que un lector ha comandado el aura de soledad a su alrededor, se vuelve casi impenetrable. Una lectora que est\u00e1 completamente absorta en la lectura puede no escucharte si la llamas por su nombre. Ll\u00e1mala de nuevo, sin embargo, y ella mirar\u00e1 hacia arriba, molesta. La clave no es detener toda la actividad alrededor de un lector sino darle espacio. (\u00bfRecuerdas la chica leyendo el <em>Quijote<\/em> en el bar? Quieres pedir tu bebida sin tropezar con ella.)<\/p>\n\n\n\n<p id=\"6572\">En la pr\u00e1ctica, esto significa que necesitas limitar las distracciones al m\u00e1ximo posible. Las citas, tan eficaces cerca de la parte superior de un art\u00edculo, se convierten en una molestia m\u00e1s abajo; muchos lectores se encontrar\u00e1n inconscientemente atra\u00eddos a ellas, incluso cuando quieren enfocarse en el texto. La atenci\u00f3n a los detalles tipogr\u00e1ficos b\u00e1sicos, la longitud de la l\u00ednea, un tipo de letra legible, el balance adecuado entre el tama\u00f1o de la fuente y el interlineado, el contraste apropiado entre el texto y el fondo, pueden hacer la diferencia entre un lector que llega al final del art\u00edculo frente a uno que se cansa y abandona.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"a690\">El espacio en blanco no es tanto un lujo como un prerrequisito. Cada p\u00edxel de espacio en blanco alrededor del texto puede ayudar al lector a mantenerse enfocado en lugar de divagar. Los ojos del lector deben aproximarse repetidamente al borde del bloque de texto; una barra lateral que se encuentra demasiado cerca del texto, o que es de un color m\u00e1s brillante o m\u00e1s oscuro, competir\u00e1 con ella en cada l\u00ednea. Incluso un peque\u00f1o aumento del relleno entre el texto y la barra lateral (especialmente si la barra lateral incluye m\u00e1s texto) puede hacer que la p\u00e1gina sea m\u00e1s reposada, y reforzar el sentido de soledad del lector.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"90dd\">Tambi\u00e9n es importante considerar la cronolog\u00eda de la experiencia de lectura. La transici\u00f3n inicial de mirar a leer es seguida por un periodo intenso, concentrado, en el que el lector se pierde en el texto. Al final de una pieza, sin embargo, la lectora una vez m\u00e1s sale por aire, y es posible que retorne a un estado de mirar (y navegar) al que la trajo aqu\u00ed en primer lugar. El dise\u00f1o de la p\u00e1gina deber\u00eda respetar estas tres fases distintas: primero, invitando a la lectora a entrar; segundo, dej\u00e1ndola en paz; y tercero, ofreci\u00e9ndole v\u00edas para que siga persiguiendo sus intereses.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"adb6\">Muchos sitios dispersan contenido relacionado alrededor del art\u00edculo, en lugar de enfocarlo en la parte superior o inferior, donde es m\u00e1s \u00fatil y menos probable que sea una distracci\u00f3n. Si quieres que tus usuarios echen una ojeada a la p\u00e1gina, entonces por todos los medios, llena la barra lateral con contenido hasta el final. Pero si quieres que lean, si la p\u00e1gina fue escrita y no simplemente rellenada, si el texto consiste en una prosa cuidadosamente elaborada en lugar de vi\u00f1etas, entonces respeta el proceso de lectura y mueve ese contenido a otra parte. El medio de un art\u00edculo deber\u00eda reflejar la soledad de la lectura con un dise\u00f1o que no interrumpa el texto ni al lector.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"0193\"><strong>Los dise\u00f1adores tambi\u00e9n pueden ser lectores<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p id=\"d78c\">Hay, por supuesto, lectores que evitan la p\u00e1gina, aquellos que imprimen los art\u00edculos largos, o, haa!, compran libros impresos y revistas en su lugar. A menudo atribuimos su resistencia a esos elementos sobre los que no tenemos control: la incomodidad f\u00edsica de sentarse en un escritorio (frente a acurrucarse con un libro); la tarea todav\u00eda imposible de producir una pantalla que sea m\u00e1s c\u00f3moda que el papel; la naturaleza del d\u00e9ficit de atenci\u00f3n de tanta navegaci\u00f3n en l\u00ednea que hace que la lectura parezca inalcanzable. Pero hay de hecho otros temas en juego aqu\u00ed, y somos capaces de ejercer un gran control sobre ellos: si el dise\u00f1o de la p\u00e1gina abarca o no la experiencia de lectura, o si simplemente la exprime a rega\u00f1adientes entre el mirar y buscar y ojear.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"0b37\">Como dise\u00f1ador, la \u00fanica forma de asegurar que la p\u00e1gina sea de f\u00e1cil lectura es leerla t\u00fa mismo; renunciar a la sensibilidad del dise\u00f1o que se inclina a mirar el texto y tomarse el tiempo de leerlo realmente. No es una tarea f\u00e1cil, pero, tampoco lo es leer en la red, y hacer el esfuerzo puede ayudarte a sentir empat\u00eda con la dif\u00edcil situaci\u00f3n del lector. La red sigue siendo un lugar ruidoso y lleno de gente, pero tambi\u00e9n es ilimitado, un espacio donde el texto le habla al lector y el lector no se esfuerza por o\u00edr.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"><em>*Traducido al espa\u00f1ol por <a href=\"https:\/\/twitter.com\/marimarigd\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Mariana Ram\u00edrez<\/a>.<\/em><\/h5>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como dise\u00f1adores web, nos preocupa c\u00f3mo los usuarios se mueven de una p\u00e1gina a otra, pero olvidamos las necesidades de aquellos cuyo prop\u00f3sito es estar quietos. Aprende las t\u00e9cnicas de dise\u00f1o que crean un espacio mental para la lectura. Utiliza las se\u00f1ales tipogr\u00e1ficas para ayudar a los usuarios a pasar de la mirada a la lectura, de la ojeada a la concentraci\u00f3n. Limita las distracciones; presta atenci\u00f3n a los detalles que hacen que el texto sea legible; y ten en cuenta la cronolog\u00eda proporcionando transiciones para cada una de las tres fases de la experiencia de lectura en l\u00ednea.<\/p>\n","protected":false},"author":601,"featured_media":163,"comment_status":"open","ping_status":"closed","template":"","categories":[27,31,33],"tags":[],"coauthors":[50],"class_list":["post-162","article","type-article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-comunidad","category-diseno-reticulas","category-tipografia-fuentes-web"],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/alistapart.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/article\/162","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/alistapart.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/article"}],"about":[{"href":"https:\/\/alistapart.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alistapart.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/601"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alistapart.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=162"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alistapart.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/163"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/alistapart.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=162"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/alistapart.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=162"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/alistapart.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=162"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/alistapart.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=162"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}